martes, 14 de julio de 2009

Relato de una Davis

Holaaaaa, ya he volvido. Vaya manera de empezar un blog metiendo dos entradas y desapareciendo del mapa durante un mes. Pero bueno, ya estamos acá de nuevo. Hoy el blog de Antonio se hace tenístico y se ha ido este pasado finde a ver los cuartos de final de la Copa Davis entre España y Alemania en Marbella.


Día Previo : Jueves 9



Bien, comenzamos con el previo. Después de las consabidas carreras para hacer las maletas el jueves, lo cargo todo, maletas, portátiles, perros, parienta, suegro y dos garrafas de agua a la baca y hala, rumbo al campo base en Fuengirola. Y como no podía ser de otro modo, ya había que dar el toque especial al viaje desde el principio, cuando sacando a pasear a los chuchos: "Pues sí, porque las entradas...", "Las entradas", "¿Las entradas?", "¡¡¡ Las entradas !!!". Total, 150 km de vuelta a Córdoba, agarra las entradas, y otros 150km a Fuengirola. Como dice la Terremoto de Alcorcón, esto era un Thriller. Pero bueno, canturreando a Michael Jackson se nos hizo menos pesada la caminata.


Día 1 : Viernes 10


Bueno, llegamos al Día 1. Camino a Marbella, todo tranquilito y demás, cuando la segunda nos pega en la frente. Debimos recordar que estamos en España. ¿Qué significa eso? Que los 12000 y pico de aforo que estamos en la plaza vamos a ir para allá diez minutos antes, no podía fallar. Vaya tomatera para entrar en Puerto Banús, de esas de hacer 500 metros en 20 minutos. Y lo de siempre, el listo que se cambia de carril, dónde vas desgraciao que estoy metido en la rotonda, etc. Pero bueno, ya llegamos al "aparcamiento", en realidad la era de la parcela del tio Manué, con cuatro cintas de obra haciendo calles, cuatro conos y cuatro operarios con gorro de vaquero diciéndote dónde aparcar. Para colmo aparcas en el quinto carajo, luego te queda una cuesta de esas del Tour. Ni Contador se subía eso.


Bien, ya estamos en la plaza de toros. Nos han quitado los tapones de las botellas porque son peligrosos como armas arrojadizas, vete tú a saber. Le podemos tirar un manzanazo a los alemanes, pero tapones de 3cm y apenas 1 gr de peso no. ¿Qué tenemos para empezar? Pues tenemos que son las 1 de la tarde, Marbella, 10 de julio. Digamos que la calor que hacía era considerable. Y nosotros estábamos en el Tendido Sol, así que hazte una idea, pavo. Bueno, en lo estrictamente deportivo, Verdasco le estaba dando la del tigre al alemán Beck (no el cantante, sino el tenista) con un 6-0, y todo eran jajás y jijís, oyendo a la pandilla de Carmona y a los trompeteros del tendido 3. A esto que el alemán despertó y empezó a dar raquetazos que daban miedo. Pero bueno, ya Verdasco espabiló, remontó el 2-1 en sets que llevaba y acabó ganando el partido por puntos y por guapo. Así que todos contentos.


Aquí en la mitad de la jornada vino el Sopor con mayúsculas. Ya eran las 4 de la tarde, llevando sus 3 horitas al sol. Ya habíamos sudado más que el sobaco del herrero, y los c******* de la organización tuvieron la feliz idea de poner la botellita de m***** de un tercio de litro a 2 euros. Vaya atraco. ¿Qué le vas a hacer? Pues nada, nos volvemos al siguiente partido que jugaron Kohlschreiber (creo que está bien escrito) y Robredo. Aquí el alemán, que se le veía muy bajito y con cara de malo desde nuestro asiento, venía como una moto y le pasó por encima al pobre Tommy que no tuvo su día y no se metió nunca en el partido. Así que las cosas quedaron en 1-1 en el cómputo general de la eliminatoria.


Así que después de dos viajes a Fuengirola el día anterior acostándonos a las 4 de la madrugada y 5 horitas de tenis al solete, era hora de irse a hacer puñetas al campo base, que estábamos reventaitos. Obviamente los 12000 de la plaza queríamos salir a la vez, cada uno con sus prisas, así que volvemos al atasco, aderezado con una equivocación en la que nos íbamos en dirección contraria a Algeciras, pero bueno, cambio de sentido (changing sense para los ingleses) y a casita. Del resto del día tengo vagos recuerdos, como los sábados cuando te vas de parranda. Algo recuerdo de ir a comer a un hindú y ponerme guarrete de cordero con espinacas y cerveza Kobra...


Día 2 : Sábado 11


Ea, segundo día. Hoy tocaba el dobles, Feliciano y Verdasco contra Kiefer y Zverev. Hicimos un trueque y cambiamos a mi suegro por mi cuñada que estaba de visita. Así ella podía ver a su novio Feliciano (eso dijo ella...). Al ser sólo un partido esto ya era un paseíto respecto a la calor del día anterior, aunque en este día ya vino más gente y ocuparon casi todas las localidades (el viernes era día de trabajo, holgazanes). Éste sí fue un partido mucho más vibrante que los anteriores, al menos para mí. Lo de Verdasco el día anterior era más bien una fiesta, y el partido de Tommy fue un visto y no visto. Así que éste era mucho más emocionante. Además a mí siempre me han gustado más los partidos de dobles (que nadie le saque doble sentido a esto último porque no lo tiene).


Al final ganaron los nuestros aunque su trabajito les costó. Fue un partido muy divertido por lo estrictamente deportivo, porque ganaron los nuestros (qué carajo) y además fue divertido ver la estrategia de nuestros tenistas en el campo y la estrategia de una cincuentona sentada delante nuestra que vino a ligarse de manera escandalosa al abuelete sentado a su lado, sin saber nada de tenis (o no querer saberlo). Aquí sí que me vi más tenis, yo que tampoco he seguido nunca este deporte. Pero chico, que todo lo de la parienta se te pega, lo bueno y lo malo. Buu.


Bien, aquí vino el tema Volver a casa Acto 2. Algeciras puede estar muy bien en esta época del año, pero lo que yo quería era ir a Fuengirola, así que mirando con lupa al salir del descampao-aparcamiento para coger la buena. Y vimos una maravillosa señal: Málaga A7. Por allííííííííííí. Y eso fue todo, una solita señal y después de 6 o 7 rotondas, 2 cruces y 3 semáforos, todo ello en 20 ó 30 minutos, acabamos justo en la entrada a la plaza de toros de la Davis otra vez, tiene narices la ruta. Así que nada, rumbo a Algeciras, cambio de sentido y a casa. Luego en casita a descansar un poco, a tomarnos un heladito por ahí y a dormir que mañana más.


Día 3: Domingo 12


Ya llegamos al último día. La cuñada se volvió a parajes canarios con sus bisturises y sus arterias y nosotros a ver más tenis. Ya le iba yo cogiendo el gusto al tenis. Tengo que decir a quien no siga mucho este deporte que no tiene nada que ver verlo en la tele (yo no aguanto 3 horas de tenis ni loco) con verlo en vivo, aunque esto era fácilmente deducible. Además como íbamos 2-1 en la general, estaba emocionante la cosa, y más que se iba a poner.


Con el paso de los días, ya te conoces todos los truquis del evento. Como te quitan los tapones de las botellas al entrar, pues mi señora llevaba un manojo de tapones ilegales. Aun así, el voluntario de nuestro tendido montó unas cuantas redadas y acabó incautando unos cuantos alijos de tapones aunque ninguno a nosotros. También llevábamos nuestros sombreritos de paja que te regalaban en la entrada que acabaron siendo mejores que las gorras que llevábamos. Así que todo listo para la jornada final.


Toca Verdasco contra Kohlschreiber, los dos números 1 de cada equipo. Un partido reñidísimo, al principio el enano alemán le dio pal pelo a Fernandito metiéndole así a lo tonto 2 sets en un momento. Cuando la cosa parecía perdida vino el resurgir del cara de guapo y remontó hasta dejar el marcador 2-2. Todos estábamos que nos subíamos por las paredes. Pero al final el enano se creció (valga el símil) más todavía y acabó ganando el partido. Aquí vino la mosca detrás de la oreja, porque el último partido y definitivo era Robredo contra Beck, el otro emparejamiento. Y todo el mundo sospechaba que Tommy no estuviera bien de ánimos para jugar. Verás tú si nos iban a echar de la Davis, siendo los campeones vigentes.


Bueno, toca descanso, un ratito a la sombra, unas Coca-colas (tengo que decir que me he hartado de Coca-cola este finde y he acabado más inflado que un balón de playa, las ganas de sufrir gratuitamente) y vuelta al ruedo. Al volver nos enteramos de que quien va a jugar es Juan Carlos Ferrero. "Mmmmm, bueno, vale. A ver qué pasa...". ¿Qué pasa? Que Ferrero tuvo que dar una lección de tenis y se comió en 3 sets al alemán. Vaya tela como pega raquetazos el Juanqui, con lo canijo que está, que tiene pinta de faltarle un par de platos de potaje de la abuela. Aquí la gente estaba ya totalmente de fiesta, venga aplaudir, canturrear, saltar, chorrear sudor, de todo. Al final, Ferrero salía en hombros más que merecidamente. Ahora todo el mundo es muy de tenis con la cosa de Nadal y demás leches, pero a quien no lo sepa (y a quien lo sepa se le recuerda) el tal Ferrero que vino a esta eliminatoria de rebote también ha sido número 1 del mundo.


Y nada, final del partido, de la eliminatoria y del evento tenístico. Luego del partido vinieron las charlas de los jugadores, del entrenador y demás arengas, un cántico muy raro que se sacaron de la manga (mejor que se dediquen al tenis que es lo suyo). Todos contentos como si nos hubiéramos comido un pavo y hala, cada mochuelo a su olivo. Llegamos al Volver a casa Acto 3. Ya habíamos preguntado en la ida a un Guardia Civil que seguro era pariente de Marcial, que nos dijo que mejor hiciéramos lo de siempre, ir para Algeciras y media vuelta. Pero al salir fíjate tú que nos fuimos por un cartelito que ponía para Málaga (que no vimos en ningún día anterior) y en 2 minutos estábamos camino a casa. Vamos, pa mear y no echar gota.


A la vuelta al campo base no paramos apenas. Hicimos las maletas corriendo que eran ya casi las 11 de la noche y vuelta al hogar. Lo más reseñable de la vuelta fue que nos encontramos un poco de caravana, eso es normal, pero nos encontramos una peor ¡¡¡ en la gasolinera !!! Vivir para ver.


Y bueno, esto ha sido todo. En resumen, siendo el tenis un deporte que tampoco me quita el sueño en exceso, me ha encantado ver la eliminatoria. Es verdad que la Davis no es una competición normal en la que puedes seguir a un jugador en concreto. Aquí quien juega es España y te contagias del entusiasmo general y el ánimo del público. Felicidades a la Armada Española que ya está en semifinales y a Alemania que tiene un gran equipo y ha merecido llegar más lejos. Me queda de la Davis un bonito recuerdo y un moreno albañil mejor que el de Cocodrilo Dundee.


Nota: mi intención era hacer un reportaje fotográfico completo del evento, pero he ido a limpiar la cámara y me ha quedado más sucia aún y todas las fotos han salido con más pelos que la camisa de Chewbacca. Véase un par de ejemplos...



3 comentarios:

JosePeich dijo...

Bien, para comenzar... CERDA! Tu te crees que se puede llevar la camara asín????
Buen resumen de un evento deportivo (teniendo en cuenta "CUANTO" me gustan a mi los eventos deportivisticos...
Dile a tu cuñada que sí, que Feliciano es su novio. JA!
Lo de los tapones... Tu no sabes que si a tu señora le hubieses quitao un ganchillo (u horquilla para los no hablantes del dialecto cordobés) y una goma del pelo, podrías montarte una honda con la que lanzar tapones al menos a 198 km/h como para reventarle el ojo al alemán de los huevos? Requisar mola...
Ya lo del calor, las rutas en Málaga (que son MUY raras y pero indicadas) etc. pos me lo imagino así que no comento mas (que esto más que un comentario es un post en si mismo).
Así que ya me contarás :)
Kisses Amiga!

JosePeich dijo...

Por cierto, no es "...pero indicadas"... Evidentemente es PEOR indicadas, of course... El día que las rutas sean raras pero estén bien indicadas, pos me alegraré, pero por ahora no... VA A SER QUE NO.

Antonio el del Blog dijo...

Amigaaaaaaaaaa.

Possi, si puestos a imaginar, bien puede ser un tapón un arma mortífera si se pone en perras manos. Pero vamos, exageradito el tema sobre todo el del vigilante boyscout. ¿Qué pensaba? ¿Que iba a encontrar un hombre-bomba-tapón con un chaleco relleno de tapones dispuesto a hacerlos explotar en el descanso? Estoy de acuerdo en los 15 minutos de gloria de Warhol, pero vamos, sin hacer el gamba...